RECOMENDACIONES PARA UNA CORRECTA ESTIMULACION:
- Utilizar una metodología lúdica: Los niños aprenden mejor y más rápidamente a través del juego. Las actividades lúdicas no solo son divertidas, sino que también facilitan la integración de nuevos conceptos y habilidades.
- Respetar la individualidad: Cada niño es único y tiene su propio ritmo de aprendizaje. Es fundamental adaptar las sesiones de estimulación a las necesidades y preferencias de cada niño, permitiendo que desarrollen sus habilidades a su propio ritmo.
- Considerar el ambiente y contexto: El momento y el lugar donde se realizan las actividades de estimulación son cruciales. Un ambiente adecuado y un momento propicio pueden hacer que las actividades sean más efectivas y agradables para el niño.
- Fomentar la naturalidad e interacción: La estimulación temprana puede integrarse en las actividades cotidianas del niño. Aprovechar situaciones diarias como la lectura, las conversaciones y las experiencias vividas para proporcionar estímulos es clave. No se trata de controlar el juego del niño, sino de potenciar sus capacidades a través de la interacción natural.
- Utilizar materiales comunes: No siempre es necesario usar juguetes o libros específicos para la estimulación. Elementos como el agua, las hojas y la arena pueden ser igualmente efectivos para trabajar la parte sensorial del niño. Es importante asegurarse de que estos materiales sean seguros y adecuados para la edad del niño.
- Innovar y permitir la exploración: Dejar que los niños exploren y creen es fundamental para su desarrollo. Descubrir nuevas texturas, sonidos y sabores les beneficia enormemente. Permitir que los niños experimenten libremente les ayuda a adquirir nuevos aprendizajes y a desarrollar su creatividad.


